Trump no podrá detener el cambio climático ¿Qué haremos los costarricenses?

 

Greivin Hernández González

 

Es deber repetirlo hasta el cansancio, el calentamiento global existe, tiene como principal causa el comportamiento de los seres humanos, en el largo plazo pone en riesgo la vida en el planeta, mientras que en el corto plazo causa eventos naturales con pérdidas humanas y materiales cuantiosas. Por demostrar esto, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas recibió el Premio Nobel de la Paz en 2007.

Y a pesar de que aún existen algunos que reniegan este diagnóstico, como bien ha dicho el expresidente de los Estados Unidos Barack Obama, “si uno consulta a 100 médicos y 99 concluyen que uno tiene diabetes, mientras que sólo uno no lo hace, probablemente no se le haría caso a este último”.

Según los expertos, a causa del cambio climático los huracanes y tormentas tienen cada vez mayor intensidad. El año pasado el país sufrió este diagnóstico tras el paso del Huracán Otto, que significó la pérdida de diez vidas humanas, y cien mil millones de colones en daños materiales sólo en infraestructura.

Pues bien, afortunadamente la decisión del presidente de los EEUU Donald Trump de sacar a su país del Acuerdo de París, ha sido masivamente repudiada en Costa Rica y el mundo. A solo unos días  de conocerse la noticia, políticos, líderes y expertos costarricenses se alinearon señalando los errores de tal medida.

En primer lugar, el Presidente de la República Luis Guillermo Solís exigió el cumplimiento del Acuerdo “como compromiso con el futuro de nuestra especie”, a lo que se unieron las voces de diputados de todas las fracciones de la Asamblea Legislativa. En la misma línea del Presidente Solís, la moción de los diputados señala la importancia del Acuerdo para la supervivencia de la humanidad, y resaltan la tradición ambientalista del país, con lo que solicitan al gobierno de los EEUU reconsiderar su postura.

Por su parte, con una alta dosis de pragmatismo, Cristiana Figueres Olsen, de las Naciones Unidas, y Mónica Araya, de la ONG Costa Rica Limpia, consideran que la negativa de Trump al Acuerdo de París afectará también a la comunidad empresarial de los EEUU, dado que todas las industrias de las principales potencias han decidido transformar sus economías hacia productos y energías bajas en emisiones, y continuar con los compromisos del Acuerdo a pesar lo que hagan los EEUU. Evidentemente, en esa transición Costa Rica lleva ventaja sobre muchos países, dado que produce la totalidad de su energía eléctrica con fuentes renovables.

La decisión del gobierno de los EEUU no ha hecho más que reiterar el consenso existente en el país desde hace mucho sobre una ruta que lo caracteriza, la protección del ambiente local y global. Y esto es crucial para solventar cualquier problema a escala global, dado que las decisiones individuales aportan pero no solucionan.

Por razones de fondo, lo conveniente es continuar con los compromisos asumidos en el Acuerdo de París, a pesar de lo que hagan otros países independientemente de su peso económico y político. En términos económicos, también es una apuesta correcta pues la mayor parte del mundo ha decidido descarbonizar sus industrias. En este sentido, la carrera ya inició y el país puede capitalizar algunas ventajas.

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